A día de hoy ya estamos acostumbrados a ver como grandes corporaciones se suman al carro del «social media» y es común pensar: «¿será conveniente para mi PYME estar en las redes sociales?«, es un dilema que cada día de más que te lo planteas, es un día tarde que nos incorporamos a una realidad impuesta.
Ahí van una serie de motivos por los que integrarse se hace positivo y muy necesario:
- Nuestros clientes (y posibles futuros clientes) están ahí, tienen un perfil en facebook, opinan en foros, «twittean», e incluso a veces hablan de comercios o empresas, positiva o negativamente, ¿no quieres saber lo que opinan de ti?
- Contol de la reputación nuestra PYME en internet. Seguramente, el nombre y teléfono de nuestra empresa ya aparezca en internet si lo buscamos, en varios directorios o foros donde la gente puntúa y hace comentarios. ¿No sería más justo que puediésen hacerlos bajo nuestro conocimiento y poder responder ante las valoraciones de los usuarios?
- Fidelización del cliente. El cliente que nos sigue en redes sociales, por norma general es un cliente fiel, mantenle actualizado y cuídalo en un entorno que de media, visita a diario.
- Es gratis y muy sencillo, cualquiera con una cuenta de correo electrónico puede darse de alta en redes sociales y participar. Aprender su manejo es sencillo y negarse solo dará de nosotros una imagen caduca.
- Publicidad en internet y como hemos visto en el punto 3, gratuíta. Y como vimos en el primer punto, necearia. Podremos mostrar nuestros productos, servicios u ofertas sin salir de casa, el potencial cliente del mismo modo podrá verlos e incluso preguntar por ellos, ¡pónselo fácil!
- Respuesta directa. Mientras que hace unos años nos buscaban en alguna guía, en algún folleto publicitario o en alguna tarjeta y disponíamos de un teléfono de contacto para responder amablemente, ahora nos buscarán en internet, aunque su negocio sea más tradicional o no necesite «estar a la última», por lo que será mejor que nos encuentren.
Anímate y si tienes algún problema, ¡comenta por aquí!

Ayer durante una conversación divagábamos sobre qué repercusiones tendría que existiese la posibilidad de poder hacer «menos uno» en Google Plus. La conclusión fue sencilla, el hecho de valorar negativamente algo con un planteamiento de posicionamiento social no podría tener otro resultado que la penalización.